En 1948 Tex Ritter publicó esta ¿canción? llamada The deck of cards, en español la baraja o el mazo de cartas. En ella cuenta la historia de un soldado que trata de explicar a un mariscal por qué estaba jugando a las cartas en la iglesia. Como podéis escuchar en el vídeo la escusa es muy… bíblica.
No creo que sea necesario inventar semejante historia para justificar la adicción al juego, aunque supongo que en ludópatas anónimos tendrán historias mucho mejores.




