Ahora que sabemos que no tenemos epilepsia es hora de comprobar si tenemos otras fobias. Como dice el título del post hoy toca la claustrofobia. Para ello solo tenemos que ver el vídeo que pongo a continuación. Si no sientes nada al verlo enhorabuena, no tienes claustrofobia. Si por el contrario sientes angustia pensando lo que tiene que ser estar encerrado en el tambor de una secadora sin saber cómo salir tengo malas noticias para ti.
Por suerte para ella, la protagonista de nuestro vídeo no padece claustrofobia y además está tan borracha que no se entera de nada.
Siento curiosidad por saber cómo llegó ahí dentro.
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